Cesar Lerena

NEGOCIAR MALVINAS DESDE LA DEBILIDAD

Basta ver algunos de los competidores de la Ing. Malcorra para la Secretaría General de las Naciones Unidas, para darse cuenta de las pocas probabilidades que tiene la Canciller Argentina para lograr ese objetivo. Bokova (Bulgaria), Clark (Nueva Zelanda) y Guterrez (Portugal) son un ejemplo de ello. Aunque, ¿no será su propia debilidad y la de Argentina la que lleve a Malcorra a ese cargo?

Da la sensación que tras esa meta, la Ministra viene relativizando cuestiones sensibles de la Argentina: tal es el caso de Malvinas, cuyo tratamiento -ratificando la “fórmula del paraguas”- ya no sería prioritario en la relación de Argentina con Londres; y la confirmación del Acuerdo con China sobre la construcción de una Base Satelital en Neuquén -donde se cede soberanía- y de las dos represas hidroeléctricas en Santa Cruz -desaconsejadas desde el punto de vista medioambiental- que se contraponen con los recientes anuncios estratégicos del gobierno de promoción de las energías eólicas y fotovoltaicas no contaminantes.       

Es muy poco probable que la hipotética designación de Malcorra ayude a la Argentina; más bien parece todo lo contrario: los funcionarios de las organizaciones internacionales deben ser neutros en sus acciones, y las opiniones sobre sus países de origen son inconvenientes y poco creíbles. Cuáles se supone que serán en un futuro las ideas sobre Malvinas de la posible funcionaria: ¿las de la ONU o las de su país? Ciertamente las del Organismo, las que ya está empezado a ejercitar relativizando Malvinas. Ser neutro cuando la Argentina es parte, es mucho peor que lo hecho por los Cancilleres de Menem, Kirchner y Fernández.

Nadie podría descartar que Malcorra llegue, profundizando aún más la debilidad negociadora de Argentina, aunque es imposible aceptar tanta relatividad para obtener tan vacío organismo.

Dr. César Augusto Lerena

Experto en Atlántico Sur y Pesca

Ex Secretario de Estado

23 de mayo de 2016

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