Cesar Lerena

HACIA UNA SOBERANÍA PLENA EN EL ATLÁNTICO SUR

En la Argentina, respecto a la ocupación de sus espacios marítimos, y los esfuerzos por revertir la situación de ocupación inglesa en “Malvinas” y los mares correspondientes, apreciamos, no se ha hecho otra cosa, que declamar derechos y reclamar del Reino Unido, que este haga por los argentinos, lo que nosotros no hacemos por nosotros mismos.

No es posible que la Argentina, ni ninguno de los países vecinos, preste apoyo logístico para facilitar el aprovechamiento extranjero y, muy especialmente del Reino Unido, de nuestros recursos, y es aún peor, si estos están siendo explotados por la fuerza, como son los pesqueros y petroleros de Malvinas.

Malvinas, es en realidad un modelo, de la dificultad que tenemos por resolvernos a ser un gran país; dejar de ser un recordatorio de glorias vividas, y decidirnos a dar un bienestar posible a todos los argentinos.

En el mar, los gobiernos no han sido capaces, siquiera, de acordar con la República Oriental del Uruguay, después de 50 años de firmado el Tratado del Río de la Plata y su frente marítimo; y ello ha llevado, a que hagamos una inadecuada administración del recurso pesquero y, en especial controlar la pesca ilegal de los recursos migratorios por parte de buques extranjeros, causando depredación y un importante daño económico y social a los Estados ribereños. No se trata entonces, de las contrapartes con las que le toca lidiar al país; se trata, de nuestras propias incapacidades, para llevar adelante ideas, en forma sostenida, con firmeza, creatividad y discusión creativa, para que podamos aspirar a un país, fruto del esfuerzo interno y no de la circunstancial coyuntura internacional, ajena a nuestras decisiones.

Seguramente, atrás de la idea plasmada en la Unión Europea de un bloque continental, donde se desdibujaron los límites de los Estados integrantes; deberíamos analizar nuestra situación actual en el Mercado Común del Sur (MERCOSUR), para darnos cuenta, de la situación de debilidad en la que nos insertaríamos en esa comunidad.

La Argentina necesita elaborar una política estratégica de defensa de nuestros intereses, y empezar por transformar en políticas activas las acciones diplomáticas reactivas a los avances del Reino Unido que ocupa en forma prepotente 1.690.000 km2 de territorio marítimo argentino; los archipiélagos de Malvinas, Georgias del Sur y Sándwich de Sur, explota nuestros recursos naturales y controla el acceso a la Antártida y los océanos pacífico e índico.